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El tabaco amarga… ¡y de qué manera! (I)

14 febrero, 2010

el-grito

Y con este título no es que me refiera al regustillo que se le queda a uno en la boca cuando deleita un pitillo, sino más bien a la acción y efecto de amargar como “causar aflicción o disgusto”, o como “dicho de una persona: experimentar resentimiento por frustraciones y fracasos”. Está bastante claro que el tabaco amarga, más a unos que a otros, dependiendo de la suerte que uno tenga. La solución para que no amargue tanto es más que evidente…

Y es que cada vez más, por desgracia, el tabaco manifiesta su lado más hostil cuando menos te lo esperas. Si por casualidad se te ocurre visitar la unidad de Neumología de un hospital, la de Medicina Interna, o incluso cualquier otra, serás partícipe de lo que me refiero. Resulta muy lamentable tener que ver a gente tan joven yaciendo en la cama con tez de angustia vital, labios intensamente amoratados, ruidos torácicos que retumban por las paredes, y la eterna mordaza ruidosa de la mascarilla de oxígeno.

De algo hay que morir…

Bueno, después de todo, ¡de algo hay que morir! –dicen los más insensatos–. Y es que creo que no hay peor muerte que sucumbir de una manera tan eternamente lenta y agónica, ahogado y asfixiado, sin poder respirar. Es una realidad –y ahí están las estadísticas– que de cada dos fumadores uno morirá a consecuencia directa del tabaco, y no sólo eso, sino que de cada 100 fumadores 25 morirán dentro del rango de los 35 a los 65 años de edad. ¡Un auténtico desastre! Y más teniendo en cuenta que son muertes evitables.

La calidad de vida y el placer que algunos argumentan que les aporta el fumar no compensa con que su vida sea plena hasta los 35 años y en adelante se convierta en un auténtico vía crucis. Hoy día todo el mundo –en nuestra sociedad– tenemos una expectativa de vida con cierta calidad hasta los 80 años como mínimo, todos nos imaginamos con los 80 siendo auténticos chavales, ¿no ves que la medicina de hoy día hace milagros? –eso pensamos, ilusos–. El mismo fumador está de veras convencido de que no será a él al que le toque sufrir los achaques del humo, que a pesar del tabaco está sano sanote y morirá de otra cosa, pero tiene muy claro que un insignificante cigarrillo no será la causa de su punto y final. Este llamémosle fatalismo o nihilismo –refiriéndome al hecho de negar la evidencia– forman parte de la personalidad depresiva propia de muchos fumadores tal y como ha demostrado la estadística: un alto número de fumadores y más alto número de fumadoras tienden a ser depresivos. Hasta que el fumador no manifiesta los primeros síntomas relacionados directamente con el tabaco no es verdaderamente consciente de la capacidad autodestructiva tan lenta que lleva intrínseca su adicción, y muchas veces hasta que éste no sufre directamente el dolor social que supone la pérdida de un familiar o allegado no toma conciencia de que a él le puede suceder exactamente lo mismo. Esta falta de predicción de futuro es lo que lleva a muchos fumadores a frivolizar acerca de los riesgos del tabaco, y bromean tentando al mismísimo diablo apelando la maldita frase de marras que comentaba al principio…

Fumo porque quiero…

“¡Venga tío!” –exclamaba un buen amigo mío, típico tópico– “¡Si es más frecuente morir de un accidente de tráfico que morir por el tabaco!”, si esto fuera cierto, el 50% de los usuarios moriría a lo largo de la vida en accidentes de tráfico. A los dos años de aquella discusión su padre fue diagnosticado de un carcinoma microcítico de pulmón con un pronóstico nada alentador y fue sólo entonces cuando mi amigo, muy afligido por los hechos, juró Dios mediante y cojones en mano –perdónenme la expresión– que no volvería a tragar bocanada de humo… por desgracia para su padre ya era demasiado tarde.

En el cartel de esta curiosa campaña se podía leer: "Deaths from car accidents: 370 / Deaths from smoking-related causes: 6.027 / Quit now befor it kills you".

Si fumas porque quieres –otra sentencia mítica y maldita–, eres un afortunado, pues si realmente lo haces por voluntad propia puedes dejar de querer en cualquier momento. Igual que el que corre en la carretera “porque quiere” puede dejar de hacerlo al darse cuenta que se perjudica a él y puede perjudicar a los demás. Si por contra no es que no quieras, sino que no puedes dejarlo a pesar de querer hacerlo, está claro que necesitas ayuda. ¡Estás de enhorabuena! pues hoy día muchos especialistas pueden ofrecértela siempre que pongas la máxima voluntad por tu parte.

En la segunda parte de este post comentaré cómo amarga el tabaco al mundo de los hosteleros, las tabacaleras, y la economía en general. Hasta entonces, te invito a que dejes de fumar y si no fumas te animo a que transmitas el mensaje… ¡FUMAR MATA!


Para saber más / Referencias…


4 comentarios leave one →
  1. Neytiri permalink
    16 febrero, 2010 0:22

    Genial, me encanta, Admin🙂

    “de algo hay que morir”… esa afirmación siempre ha estado en mi catálogo de “respuestas insensatas ante cuestiones transcendentes”

    Ah, y sí me llegan las entradas a mi email! jeje, funcionó la suscripción!

  2. Maria permalink
    20 febrero, 2010 4:20

    Miguel no podia ser de otra cosa tu articulo,jeje.

  3. José Miguel Gómez permalink
    20 febrero, 2010 16:22

    Muy buenas tardes queridos compañeros y futuros co-inquilinos:

    Acabo de llevarme una grata sorpresa al descubrir, tras entrar a PufMed, este blog. En primer lugar, os felicito por el contenido del mismo y por “haber dado el paso”. He leído los post publicados hasta ahora, que son muy interesantes y están muy trabajados.

    En segundo, he de reconocer que supone un estímulo para abordar uno de los aspecto que tenía descuidado de mi blog, el diseño. También habéis acertado en eso y se nota la mano de MMC (antaño conocida como el “guante negro de Artinius”).

    Además, viendo que ya son varios de mis compañeros los que se han lanzado a abrir un blog, creo que cada vez estoy más cerca de realizar uno de los proyectos que le comenté a Miguel, el de realizar una comunidad de blogs escritos por gente que intenta aportar su granito de arena a esta nueva forma de comunicación y participación. Ahí dejo la idea.

    Por último, sólo decir: ¡Miguel, eres un piuto traidor!, prometiste un artículo original sobre el tabaco para In puris naturalibus, que Germán y yo esperábamos con ganas.

    Un saludo,

    José Miguel

    • 20 febrero, 2010 19:08

      xD No te preocupes José Miguel, que el artículo que te prometí aún se encuentra en gestación, y podrás estrenarlo en primicia mundial y en exclusiva en tu blog!! Por otro lado, el tema de la comunidad de blogs es una buena idea; otra manera más de recopilar unos cuantos blogs serios de los que merece la pena leer con asiduidad.

      A ver si conseguimos mantenerte enganchado a PARADIGMedical!!😉

      Un saludo.

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