Skip to content

Ciencia y paciencia

29 mayo, 2010

La paciencia no es precisamente uno de los puntos fuertes del ser humano. Todos somos impacientes por naturaleza. Extrapolándolo a la esfera de la salud la paciencia se agota si cabe más deprisa que en condiciones normales. La experiencia me ha llevado a descubrir que los médicos, al caer enfermos, son todavía más inquietos que el resto de los mortales. Un médico no entiende cómo un paciente que sufre una patología banal puede llegar a experimentar tan profundo agobio vital. Quizá obvie que el enfermo ignore esa trivialidad, además de vivir sumido en un mar de dudas. Sin embargo, cuando es el médico el que sufre patología alguna, toda enfermedad insustancial deja de serlo para convertirse potencialmente en vorágine de cosas traicioneras y dañosas. ¿Decía usted de su paciente?

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: